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martes, 26 de octubre de 2010

Reseña de Rock Sound my chem en Londres



Hay más que unos pocos cínicos en el mundo, e incluso algunos que sienten que es su obligación el odiar a My Chemical Romance por una razón u otra. En el mejor de los casos, es imposible no tener una opinión sobre ellos pero una hora más o menos luego de bajarse del escenario, todos los que acudieron esta noche a su primera presentación en vivo en 18 meses, parecen estar de acuerdo en su conclusión: lo acuchillaron, lo dominaron, lo aniquilaron y controlaron. Para que quede dicho: quien escribe esta reseña no es ningún fanboy de MCR esperando el regreso de sus héroes, sino más bien alguien esperando ser impresionado por una banda que se supone que debe ser especial. Pero esta noche, enfrentado a una multitud que quería que fuesen especiales, fueron… especiales.

Saltando al escenario con “Na Na Na” hacia gritos ensordecedores (el puro sonido que salido a MCR cuando entran en su visión es atronador) y luego pasando directamente a “Thank You For The Venom”, es el signo de una banda bendecida con excesiva confianza. Es como si la gente no se terminara de creer que están viendo a la banda tocar en persona: hay un genuino entusiasmo en el aire que empuja a “Dead!” y “Cemetery Drive”, pero es más apreciación que aceptación atónita. La primera canción nueva de buena fe, “Planetary (GO!)” es una significativa desviación – menos guitarras chirriantes, más tambores maquinales endeudados con el electro francés – y en un principio es recibida con confusión, y luego con una devoción total cuando el coro hace efecto. Pero considerando que la siguieron con “I’m Not Ok”, que es la definición de diccionario de un éxito, es como si MCR supiera que pueden girar en la dirección que quieran y que en unos segundos lo tendrán todo a su favor otra vez.

Aunque solamente tocan cuatro nuevas canciones en el curso de casi dos horas, el nuevo material que airean demuestra el amplio rango de Danger Days. “The Only Hope For Me Is You” es un tono de asentimiento de cabeza al rock clásico irradiado hacia 20 años en el futuro, y mientras la canción de cierre “The Kids From Yesterday”, no es un gran éxito, nadie tiene dudas en esperar que sea lo suficientemente fuerte para sugerir que cuando suene el año que viene en los campos de festivales del verano que viene, será coreada con la misma energía con la que es coreada, digamos, “Teenagers” esta noche. Y cuando “Give ‘Em Hell, Kid” y “You Know What They Do To Guys Like Us In Prison” son sacadas, se las recibe como agua para los sedientos; considerando que la ferocidad de la presentación de la banda esta noche justifica la adoración que fluye hacia ellos.

Cuando Gerard invita a un chico al escenario para cantar “Honey, This Mirror Isn’t Big Enough For The Two Of Us”, y el suertudo Killjoy invita a su hermana gemela, está claro que esta noche será el mejor momento de sus jóvenes vidas; cuando la apertura de “Welcome To The Black Parade” explota, la única forma de describirlo es la euforia. “Helena” y “This Is How I Disappear” son, obviamente, ovacionadas. La alegre “Mama” es un pequeño error, pero considerando que es seguida por “Teenagers”, es rápidamente perdonado.

Entonces, ¿cuál es el veredicto? En resumen, MCR ha demostrado que son una asombrosa banda en vivo que saben como trabajar una multad para introducir su nuevo material, pero lo más impresionante es que lo hicieron de tal manera para satisfacer a sus fans más acérrimos. Podrían haberse presentado, pasado por algunos de sus clásicos y revelado un par de sus canciones nuevas con el mínimo esfuerzo y aún así haber disfrutado una bienvenida heroica, pero la pasión con la que tocaron es lo que elevó esta noche a uno de los conciertos más importantes en la carrera de MCR. “Estamos muy emocionados por este nuevo álbum, pero también estamos emocionados por los 10 próximos años de la banda” dijo Gerard en el escenario, y esta lluviosa noche de Sábado en el este de Londres muestra que la próxima década (o dos) serán extremadamente fructíferas, por decir lo menos.

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Saltando al escenario con “Na Na Na” hacia gritos ensordecedores (el puro sonido que salido a MCR cuando entran en su visión es atronador) y luego pasando directamente a “Thank You For The Venom”, es el signo de una banda bendecida con excesiva confianza. Es como si la gente no se terminara de creer que están viendo a la banda tocar en persona: hay un genuino entusiasmo en el aire que empuja a “Dead!” y “Cemetery Drive”, pero es más apreciación que aceptación atónita. La primera canción nueva de buena fe, “Planetary (GO!)” es una significativa desviación – menos guitarras chirriantes, más tambores maquinales endeudados con el electro francés – y en un principio es recibida con confusión, y luego con una devoción total cuando el coro hace efecto. Pero considerando que la siguieron con “I’m Not Ok”, que es la definición de diccionario de un éxito, es como si MCR supiera que pueden girar en la dirección que quieran y que en unos segundos lo tendrán todo a su favor otra vez.

Aunque solamente tocan cuatro nuevas canciones en el curso de casi dos horas, el nuevo material que airean demuestra el amplio rango de Danger Days. “The Only Hope For Me Is You” es un tono de asentimiento de cabeza al rock clásico irradiado hacia 20 años en el futuro, y mientras la canción de cierre “The Kids From Yesterday”, no es un gran éxito, nadie tiene dudas en esperar que sea lo suficientemente fuerte para sugerir que cuando suene el año que viene en los campos de festivales del verano que viene, será coreada con la misma energía con la que es coreada, digamos, “Teenagers” esta noche. Y cuando “Give ‘Em Hell, Kid” y “You Know What They Do To Guys Like Us In Prison” son sacadas, se las recibe como agua para los sedientos; considerando que la ferocidad de la presentación de la banda esta noche justifica la adoración que fluye hacia ellos.

Cuando Gerard invita a un chico al escenario para cantar “Honey, This Mirror Isn’t Big Enough For The Two Of Us”, y el suertudo Killjoy invita a su hermana gemela, está claro que esta noche será el mejor momento de sus jóvenes vidas; cuando la apertura de “Welcome To The Black Parade” explota, la única forma de describirlo es la euforia. “Helena” y “This Is How I Disappear” son, obviamente, ovacionadas. La alegre “Mama” es un pequeño error, pero considerando que es seguida por “Teenagers”, es rápidamente perdonado.

Entonces, ¿cuál es el veredicto? En resumen, MCR ha demostrado que son una asombrosa banda en vivo que saben como trabajar una multad para introducir su nuevo material, pero lo más impresionante es que lo hicieron de tal manera para satisfacer a sus fans más acérrimos. Podrían haberse presentado, pasado por algunos de sus clásicos y revelado un par de sus canciones nuevas con el mínimo esfuerzo y aún así haber disfrutado una bienvenida heroica, pero la pasión con la que tocaron es lo que elevó esta noche a uno de los conciertos más importantes en la carrera de MCR. “Estamos muy emocionados por este nuevo álbum, pero también estamos emocionados por los 10 próximos años de la banda” dijo Gerard en el escenario, y esta lluviosa noche de Sábado en el este de Londres muestra que la próxima década (o dos) serán extremadamente fructíferas, por decir lo menos.

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